viernes, junio 05, 2015

¿Cómo continuar con el Museo Metropolitano de Lima? Carta abierta para el Señor Castañeda, Alcalde de Lima Metropolitana


Frontis del Museo Metropolitano en diciembre 2014, cuando albergaba una
exposición internacional  temporal  de casi 1000 m2 y 60 obras de artistas
 de 22 paises, traida en el marco de la COP20, © Martin León Geyer
En una  nota aparecida en El Comercio se anuncia una refacción por la gestión de Luis Castañeda del Museo Metropolitano de Lima, ubicado en el Parque de la Exposición por el lado de la Av. 28 de Julio en el Centro de Lima. Esta durará 4 meses y tendrá un costo de S/. 3,5 millones. Pero no se necesita una refacción sino un replanteamiento completo.  


Como en otras ciudades, Lima necesita un museo sobre ella misma. El hecho que el antiguo edificio haya sido puesto a disposición para un uso museal, fue en sí una muy buena noticia desde que fuese inaugurado con el concepto museográfico de Lucho Llosa y su compañía productora de contenidos que es Iguana Producciones. Es cierto que tuvo por un tiempo un éxito en asistencia, pero también es cierto que recibió en su momento, a escala nacional e internacional, muchas críticas por el concepto cerrado, a modo de un recorrido cinematográfico por la historia de la ciudad. No era un concepto que invite a retornar  - así como uno no suele ir al cine para ver la misma película una y otra vez. Invitar al retorno es una premisa que un buen museo suele buscar con ahinco.

Los jardines del MET como lugar de partida para acciones
perfomativas en la ciudad, en este caso el plantón móvil de la
artista peruana Lucía Monge. © Martin León Geyer
A modo de comentario: Por mi parte me gustaría poder mantener la ilusión que el MET sirva en algún momento como una oportunidad de encuentro y no siga siendo ya más campo de lo contrario. Sin embargo no concuerdo con una propuesta para una exposición permanente que solamente se base en los medios audiovisuales y/o digitales. El caminar, tocar, oler, señalar, interactuar, ver objetos con una historia real (lo que Walter Benjamin llamaba el aura de la autenticidad), comentar con otros, incluso comprar en la tienda del museo, etc. son a veces más poderosos que inspirarse en solo dos sentidos, en este caso el visual y el auditivo. Las exposiciones temáticas más exitosas y más reconocidas en el mundo aprovechan por eso todos los medios de los cuales pueden disponer e involucran a todos los que quieran participar.

Tengo en mente para el Museo Metropolitano de Lima, MET para entrar en juego con el MALI, nuestro museo con más renombre internacional, por eso más bien instituciones, como por ejemplo el
Haus der Geschichte Baden-Württemberg en Stuttgart, en Alemania...que a mi me agrada particularmente porque desde su inicio juega tanto con todos los elementos digitales o análogos que puedan haber o ir surgiendo.


O también el Museo de la ciudad de Munich, Alemania.

O el City Museum en St. Louis, EE.UU  que no habla ni proyecta, pero que enseña con mucha frescura como toda ciudad se construye y se desconstruye para volver a inventarse.

Pienso además que todo museo contemporáneo grande debe también tener, además de exponer, la misión de coleccionar.

Homenaje al jardinero limeño como un personaje entre sobreviviente
de un apocalípsis urbano o un heroe de una transformación de la ciudad, 
por Eliana Otta, artista peruana invitada la muestra ejemplos a seguir 
en el 2014. © Cecile Villa-Garcia
Esa  misión de coleccionar, de construir un repositorio es hecho en el caso de un museo dedicado a la ciudad con la participación misma de la población. Es organizado por expertos en nuevos medios pero también historiadores, sociólogos, antropólogos, museógrafos. entre otros. De esa colección se alimenta y se refresca la exposición permanente, que puede usar medios digitales pero también objetos originales, por ejemplo recuerdos de la fundación de Villa El Salvador, o la historia de la huelga policial y la quema del Centro Cívico. O la gesta de hacer ciudad, que algunos llaman desborde popular. Y tantas otras, como pobladores tiene la ciudad.

Pienso que en ese lugar, es decir en todo el edificio y sus jardines exteriores, entra perfectamente una exposición permanente sobre todo lo que fue, es y quiere ser Lima, una exposición permanente para la Pinacoteca Municipal, así como salas para exposiciones temporales, como por ejemplo para una exposición internacional itinerante, además de espacios para talleres, depósitos y archivos, auditorio, biblioteca, oficinas administrativas, tienda de museo y restaurante. Pero se necesita menos que remodelar, reconstruir o reinstalar, crear un concepto de un museo que honre su escala metropolitana.
El Foyer en todo su luz y esplendor. © Martin León Geyer

La importancia del objeto original en un 
ambiente de luz que realce su valor y su
mensaje.© Martin León Geyer
Claro que es cierto que videos son siempre 
posibles y un excelente medio. 
© Martin León Geyer

La magia del objeto es uno de los 
primordiales secretos del museo, y su 
exposición es la que dispara la fascinación.
Ese efecto de deslumbramiento también
lo usa el cine, claro está, donde la imagen
se nutre de su entorno en penumbras.
Pero un exposición no es una película,
como un museo no es un cine.
© Martin León Geyer

Dos maneras de acceder tiene toda exposición, la que es libre 
descontrolada y la que es guiada y ordenada. Ambas tienen 
su razón de ser.© Martin León Geyer
Entre el MET y el MALI se encuentran
los pabellones del Parque de la Exposición.
Casi olvidados. Inutilizados casi siempre.
Ninguno  ha perdido todavía su encanto.
 © Martin León Geyer

En los exteriores del MET mismo hay infraestructura para talleres
al aire libre, ¿por ejemplo para aprender jugando a pensar como
urbanistas? ¿Para recrear la conquista de los arenales que hicieran los
abuelos y los padres? En toda su complejidad, pero comprensible para
los niños y jóvenes participantes. © Martin León Geyer

El Pabellón Morisco esta a medio camino
pero nadie sabe que hacer con él. ¿Será 
posible que entre el MET, el MALI y
SERPAR si puedan encontrar ideas?
© Martin León Geyer
Y al otro lado del parque se llega finalmente el MALI, 
en este caso vemos su escalera cuando ellos la pusieron a
 disposición para una acción en espacio público de la artista
 brasileña Nele Acevedo, invitada para la muestra 
ejemplos a seguir que se alojaba en el MET.  La 
cooperación entonces si es posible y debería darse 
de manera natural. © Cecile Villa-Garcia

Tendríamos entonces lo mismo como se dice funcionan los “malls”, es decir los grandes centros comerciales que simbolizan tan intensamente los cambios por los cuales está pasando el país. Junto con el MALI habrían dos instituciones anclas de categoria internacional en el Parque de la Exposición, que es a su vez uno de los espacios culturales centrales de la capital.  Espero por eso que se pueda seguir dialogando, a pesar de todo y de manera abierta, para determinar e implementar lo que queremos todos los limeños para el MET.

Sobre lo importante, ya que estamos en el 2015, que es el no oscurecer con Cámaras Oscuras a lo Lumiére un hermoso edificio y menos su lugar central se puede apreciar en este breve video. Acción de plantación de árboles con niños en el marco de una exposición itinerante alemana que vino al Museo Metropolitana en el marco de la COP 20.

Sobre el enorme potencial que significa ofrecer más espacios grandes para exposiciones grandes y/o internacionales, en yuxtaposición con el trabajo del Museo de Arte de Lima, el MALI,al otro lado del Parque,  nos explican un curador y un científico, peruanos ambos.

Esperemos entonces - no perdemos la esperanza - que en su tercera gestión, Usted, Señor Alcalde, quiera dejar esta vez una institución municipal que sí sea capaz de encontrar legitimación y reconocimiento en todos, desde aquellos que viven en las laderas periféricas de la ciudad, hasta en la comunidad internacional. Todo esto no es un sueño inocente, muchas ciudades, también en países parecidos al  nuestro, lo han logrado. Existe la experiencia, existen los caminos e incluso las personas que lo pueden llevar a buen puerto. Tomará más tiempo, será más caro, mucho más caro, pero a la larga, es decir a mediano y largo plazo, su influencia y resonancia serán considerables para posicionar a Lima como una verdadera ciudad y metrópolis.

Martin León Geyer M.A.


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